#TodosJuntos

"Un equipo es una combinación de miles de factores humanos y psicológicos encaminados hacia el mismo objetivo: La victoria". Gran definición de Manuel Gómez Bufal, que sin dudas es más que aplicable para analizar lo realizado por Vélez el viernes por la noche. Las incógnitas que generaban los dirigidos por Gabriel Heinze en los hinchas eran interminables. Tras la eliminación de la Copa Argentina, la partida de Santiago Cáseres, la traición y el mal funcionamiento, el panorama velezano no era el mejor para comenzar un nuevo campeonato, en el cual, los promedios siguen asechando. Pero a pesar del frío, todos pudieron calentar bien las gargantas, porque dentro del campo, apareció otro Vélez.
A pesar de que el primer gol cayó rápido, desde eso primeros minutos se pudo apreciar un cambio sustancial en el planteamiento táctico y psicológico. Con la zaga de centrales adelantados, jugando al anticipo y procurando siempre una salida limpia, el jugo fue más fluido e intenso. Uno de los puntos que hizo fuerte esta característica, se llama Gastón Giménez. El recién llegado permaneció estabilizando el mediocampo con pases simples a uno o dos toques. Esto permitió que Nicolás Domínguez -una de las figuras del partido- y Lucas Robertone se encuentren libres para encabezar los ataques y abastecer a los puntas. Ya que nombramos a los delanteros, hay que realizar un párrafo aparte para uno de ellos.
Sin dudas, Matías Vargas, es el diferente del equipo. Los defensores rosarinos no pudieron controlarlo en todos los 90 minutos. Gracias a su potencia física, temperamento y visión de juego, el Fortín fue incisivo en cada contra. En comparación con el torneo pasado, el Monito agregó a su juego las asistencias. Fue él quien lleno los pies de sus compañeros para que puedan definir mano a mano en diversas situaciones.

En tanto a lo que concierne al rival, se encontró casi en su totalidad neutralizado por el planteamiento del DT local. Los relevos y la presión constante, provocaban que sus embestidas sean reprimidas apenas cruzaban los tres cuartos de cancha. Hasta que encontraron un punto endeble en el segundo tiempo. La espalda de Francisco Ortega, fue una invitación para Figueroa, que con su velocidad, complicó al juvenil en diversas ocasiones, las cuales no llegaron a mayores ya que Panchito pudo recuperarse en la marca con ayuda de sus compañeros.

Sin dudas, en este primera fecha de Superliga, el hincha puede florearse de como jugó su equipo, ya que se vio el trabajo realizado en la pretemporada y el compromiso que tienen estos jugadores con la idea del Cuerpo Técnico.
Si siguen de esta manera, el objetivo será algo más que sumar puntos.

@CiaccioEmmanuel
Foto - @Velez

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