Goles tempraneros si los hay, a los cuarenta segundos de juego los dirigidos por el “Gringo” Heinze ya caían por la mínima en Paraná con el "Patrón" debido a un error defensivo de Vélez.
Nos encontrábamos en vísperas de un partido muy abierto, en el cual se lograron observar muchos errores y virtudes en “El Fortín”. Un gran desborde del “Chiqui” Bouzat, logró dejar mano a mano a Nicolás Domínguez con Bértolli, para marcar el empate para los de Liniers. Vélez tuvo posesión y manejo del balón y del juego durante toda la primera etapa y podríamos decir, incluso, durante todo el partido. Sin embargo, continuó con su buen juego y nunca dejó de buscar el arco rival. Posesión, movilidad, desmarques y un buen funcionamiento lograban observarse en el equipo. Lamentablemente, todo esto se vio opacado por un grosero error de Lucas Hoyos quién, en una mala salida, regaló el balón a Sperdutti para que pusiera en ventaja a los dirigidos por Mario Sciacqua.
Debido a la errada expulsión de Luis Abram, a los 39 minutos del primer tiempo, Heinze se vio obligado a introducir a Cubero en lugar de Bouzat, para igualar la cantidad de jugadores en defensa. Pelotazo en contra para los de Liniers. Pese a esto continuó proponiendo e imponiendo su juego frente a un débil y replegado Patronato. El equipo local siguió esperando al Fortín, quien con un golazo del “Monito" Vargas logró arribar al empate.
Cabe destacar además, los ingresos de Guido Mainero y Jhonathan Ramis en la visita, quienes lograron insertarse bien en el funcionamiento del equipo. Con el “Tonga” Giménez y Thiago Almada como estandartes del buen juego y la conducción del equipo, Vélez continuaba imponiéndose al rival. De manera tal, que el Fortín logró encontrar un hueco en las espaldas defensivas de los locales y de esta manera Matías Vargas, logró quedar cara a cara con el “concejal” Bértoli y, con un gran enganche previo, definió a un costado para poner en ventaja a la visita. A partir de aquí, se pudo observar un avance “forzado” por parte del rival, quién con reiteradas acciones a balón parado, obligaba al Fortín a replegarse y salir de contragolpe.
Tal fue así, que Patronato, a través de Sandona, llegó al gol gracias a un centro al segundo palo y un cabezazo del anterior mencionado, venciendo a Hoyos, quien no tuvo posibilidades ante el mismo, Podemos decir, desde nuestro humilde análisis, que Baliño podría haber cobrado una supuesta carga del autor del gol, pero no fue así y el gol fue convalidado.
En fin, balance positivo en Paraná para “La Gringoneta” del Míster. Buen juego, movilidad, funcionamiento correcto de las individualidades, fluído juego colectivo y, por sobre todas las cosas, mucho amor propio para llevar adelante un partido duro, en desventaja numérica, de visita y con un arbitraje más que polémico. Una difícil parada para El Fortín, sin embargo el equipo logró sacarla adelante, para finalizar un gran cierre de año en lo que a números y funcionamientos respecta.
Vélez finalizó esta primera etapa de La Superliga Argentina, ganándose el respeto de muchos, gracias a la constancia, trabajo duro, continuidad y el buen juego como bandera.
Dios quiera que nuestro Vélez, continúe por esta senda y vuelva aún con mayores ambiciones el año siguiente.
Luciano Dartarián
Foto @Velez
No hay comentarios:
Publicar un comentario